El actual número dos del mundo vivió un encuentro exigente en el primer Masters 1000 de la temporada, disputado sobre pista dura en California. Rinderknech plantó cara desde el inicio y se llevó un igualado primer set en el ‘tie-break’, obligando al español a reaccionar para evitar la sorpresa.
A partir del segundo parcial, Alcaraz elevó su nivel y comenzó a dominar con mayor autoridad desde el fondo de la pista. Su intensidad y mayor regularidad le permitieron romper el servicio del francés y equilibrar el partido con un 6-3 que devolvió el control al español.
En el set definitivo, el murciano mostró su mejor versión. Con un tenis más agresivo y mayor precisión en los intercambios, logró dos roturas de servicio que terminaron por inclinar el duelo a su favor.
Con esta victoria, Alcaraz continúa su camino en Indian Wells y mantiene su candidatura al título en uno de los torneos más prestigiosos del circuito antes de afrontar los octavos de final.



