Francia y Alemania son presentados como ejemplos de los posibles efectos económicos y sanitarios de aplicar una regulación similar al cigarrillo convencional y a otros productos de nicotina.
El informe citado por el medio utiliza el índice SCORE para analizar los costos sanitarios asociados al consumo de tabaco y a las distintas alternativas. Según sus estimaciones, una eventual sustitución del cigarrillo convencional por productos considerados de menor exposición a sustancias tóxicas podría generar para España un impacto económico positivo de entre 21.400 y 31.000 millones de euros, equivalente a hasta el 2,3% del PIB.
El estudio también analiza la situación de Francia y Alemania. Según datos citados en el informe, ambos países registran un elevado volumen de cigarrillos procedentes del mercado ilegal. En Francia, esa proporción alcanzaría el 41% del consumo, mientras que en Alemania se situaría cerca de uno de cada tres cigarrillos, de acuerdo con estimaciones de KPMG.
Italia aparece como otro caso analizado. Una investigación publicada en ScienceDirect estimó que, si la mitad de los fumadores italianos cambiara a productos de riesgo reducido, el sistema sanitario podría ahorrar alrededor de 722 millones de euros en gastos directos. Estas estimaciones corresponden a escenarios hipotéticos y dependen de los supuestos utilizados en cada estudio.
En España, el Gobierno impulsa una actualización de la legislación sobre tabaquismo que amplía las restricciones a cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina y otros productos relacionados. La propuesta busca aplicar medidas similares en materia de consumo, publicidad y promoción, mientras organismos como la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia han planteado que algunas categorías sean evaluadas de manera individual. La evidencia científica disponible también señala que los productos sin combustión no están exentos de riesgos y que todavía existen incertidumbres sobre sus efectos a largo plazo.



