El presidente de Ceuta, Juan Vivas, cuestionó la fiabilidad de Marruecos y pidió una mayor firmeza de España y de la Unión Europea ante la crisis migratoria. Aseguró que había advertido al Gobierno sobre el aumento de la presión migratoria antes de la entrada masiva registrada a finales de julio.
Vivas sostuvo durante una entrevista televisiva que antes del 30 y 31 de julio había solicitado declarar la emergencia, establecer un mando único y reforzar la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Según explicó, la situación ya mostraba señales de desborde debido al incremento de las llegadas y a la presión sobre los centros de acogida.
El presidente ceutí señaló que en una semana habían ingresado alrededor de 1.500 personas y que la cantidad de menores bajo responsabilidad de la ciudad había aumentado de 180 a unos 800. Ante este escenario, afirmó que se comunicó con el Gobierno central y recibió como respuesta que la situación estaba bajo control.
Vivas también cuestionó la relación de España con Marruecos y consideró contradictorio que ambos países mantengan una cooperación estrecha mientras persisten las diferencias por lo ocurrido en Ceuta. En particular, puso en duda la organización conjunta del Mundial de fútbol y reclamó una postura más contundente frente al país vecino.
Por último, pidió que España cuente con el respaldo de las instituciones europeas para afrontar la crisis y defendió la necesidad de establecer una política clara respecto de la frontera. Según Vivas, la situación no afecta únicamente a Ceuta, sino que tiene implicancias para el conjunto de España.



