CaixaBank reivindica la integración con Bankia como un ejemplo de consolidación eficaz que generó valor y se desarrolló sin impactos negativos para el empleo, gracias a un proceso de salidas voluntarias y ordenadas. La dirección considera que aquella operación permitió al banco alcanzar una escala óptima, lo que ahora le permite centrarse en reforzar su modelo y no en participar en nuevas fusiones.
Gonzalo Gortázar subrayó que el sector financiero español se encuentra en una posición más fuerte que la de otros países europeos, gracias a un menor endeudamiento privado y a una morosidad que continúa descendiendo. A su juicio, estas condiciones contribuyen a que los hogares y las empresas mantengan capacidad para endeudarse y cumplir con sus obligaciones, un elemento clave para sostener la actividad bancaria.
El consejero delegado insistió en la relevancia creciente de la inteligencia artificial generativa, que considera uno de los pilares del futuro de la banca. En su intervención, destacó que la tecnología será fundamental para mejorar la eficiencia y la calidad del servicio, aunque advirtió de que será imprescindible evitar sesgos en los procesos automatizados para proteger al cliente.
CaixaBank también abordó su visión sobre el euro digital y las stablecoins, recordando que participa en proyectos europeos de pagos instantáneos junto a otras entidades. Según Gortázar, ambas herramientas pueden coexistir, aunque insistió en que el euro digital debería limitarse a su uso como medio de pago para evitar riesgos en la estabilidad del sistema financiero.



