La entrada de la llamada Generación Z en el mercado laboral está transformando la cultura de trabajo en muchas empresas. Según un estudio elaborado por Edenred junto a Savia, los trabajadores más jóvenes valoran cada vez más aspectos relacionados con el bienestar laboral y el ambiente de trabajo.
El informe revela que casi uno de cada cuatro jóvenes considera que el buen clima laboral y la cooperación entre compañeros son el elemento principal del llamado “salario emocional”. En comparación con generaciones anteriores, el sueldo pierde peso relativo, ya que solo el 41,7 % de los jóvenes lo sitúa como su principal prioridad a la hora de sentirse satisfecho en su empleo.
La flexibilidad laboral aparece como otro de los factores clave para este colectivo. Un 17,3 % de los jóvenes la considera su principal prioridad, el porcentaje más alto entre todas las generaciones analizadas. Además, casi dos de cada tres trabajadores de esta franja de edad desarrollan su actividad en entornos con algún grado de flexibilidad laboral.
El estudio también señala que el equilibrio entre vida personal y profesional depende en gran medida de factores como la distancia al lugar de trabajo. Para más del 70 % de los jóvenes, el desplazamiento diario supone un obstáculo para su bienestar, lo que refuerza la demanda de teletrabajo y horarios más adaptables.



