El Gobierno convocará un Consejo de Ministros extraordinario para dar luz verde al denominado Plan de Respuesta Integral ante la Guerra en Oriente Medio. Desde el Ejecutivo señalan que incluirá medidas estructurales y coyunturales destinadas a amortiguar el impacto de la subida de precios provocada por la tensión internacional.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, explicó que el objetivo es lograr el mayor consenso posible con los grupos parlamentarios, los agentes sociales y los sectores más expuestos a la crisis. Entre ellos destaca el agroalimentario, especialmente afectado por el aumento del coste de los carburantes y de insumos como los fertilizantes.
Por el momento, el Gobierno descarta medidas generalizadas como la rebaja del IVA de los alimentos o el descuento universal a los combustibles. La estrategia pasa por aplicar ayudas más focalizadas en trabajadores, empresas y colectivos vulnerables, evitando un despliegue masivo de subsidios.
El Ejecutivo también ha reforzado el seguimiento del mercado energético a través de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia para vigilar la evolución de los precios en las estaciones de servicio. El Gobierno asegura que actuará si detecta irregularidades o si el impacto económico del conflicto se intensifica en las próximas semanas.



