Durante su comparecencia, Von der Leyen subrayó que la Unión Europea nació como un proyecto de paz y que su compromiso con los principios de la Naciones Unidas sigue siendo central en la política exterior comunitaria. En ese sentido, reafirmó la defensa de la Carta de la ONU y del derecho internacional como pilares fundamentales del bloque.
La intervención se produjo después de que la presidenta de la Comisión señalara días atrás que el sistema internacional debía replantearse, afirmando que cuando los formatos tradicionales resultan inoperantes es necesario buscar “formas creativas” para resolver las crisis. Aquellas palabras generaron incomodidad entre algunos dirigentes europeos.
Entre quienes reaccionaron se encuentra el presidente del Consejo Europeo, António Costa, que defendió la necesidad de que la UE mantenga una política exterior activa para proteger los principios del derecho internacional. También la vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera, consideró “peligroso” abrir un debate que ponga en cuestión el marco jurídico internacional.
El episodio refleja las tensiones internas en el seno de la Unión Europea sobre cómo responder a un contexto internacional cada vez más inestable, marcado por conflictos como la guerra en Ucrania y la escalada en Oriente Medio.



