Las Fuerzas Armadas de Israel han asegurado que su aviación ejecutó un “ataque preciso” contra Larijani cuando se encontraba en las inmediaciones de Teherán. Según fuentes militares, la operación estaba dirigida específicamente contra el dirigente, considerado clave en la estructura de poder iraní.
Larijani ocupaba un papel central dentro del sistema político de Irán, donde había ejercido como presidente del Parlamento y como uno de los principales responsables en materia de seguridad nacional. Su figura también destacó por su perfil pragmático y su participación en negociaciones internacionales, especialmente con la Unión Europea.
El ataque se produce en un contexto de máxima tensión tras la reciente escalada militar entre Israel, Estados Unidos e Irán, que ha desencadenado una cadena de enfrentamientos en la región. La eliminación de altos cargos forma parte de la estrategia israelí para debilitar la estructura de mando iraní.
La posible muerte de Larijani podría tener importantes consecuencias políticas y militares, tanto dentro de Irán como en el conjunto de Oriente Medio, donde el conflicto continúa evolucionando con rapidez y sin perspectivas claras de desescalada.



