El Gobierno ha confirmado que estaba al tanto de que el rey haría referencia a la conquista de América en su discurso, y ha mostrado su respaldo total al contenido de sus palabras. Así lo expresó la ministra Elma Saiz tras el Consejo de Ministros, donde aseguró que el Ejecutivo “suscribe al 100%” la intervención del monarca.
Pese a este respaldo, fuentes gubernamentales han querido matizar que la inclusión de ese contenido fue una decisión “exclusiva” de la Casa Real, marcando así cierta distancia en la responsabilidad sobre el discurso. El equilibrio entre apoyo institucional y autonomía del rey ha sido uno de los puntos destacados tras la comparecencia.
Las palabras de Felipe VI han vuelto a situar en el centro del debate político la interpretación de la conquista de América, un asunto que genera posiciones enfrentadas tanto en España como en varios países latinoamericanos. La cuestión de la memoria histórica y el legado colonial sigue siendo un tema sensible en el ámbito internacional.
Este episodio refleja, además, la coordinación habitual entre el Gobierno y la Casa Real en actos institucionales, así como los matices que pueden surgir cuando determinados discursos tienen impacto político o simbólico.



