El empate sin goles entre España y Cabo Verde en el arranque del Mundial 2026 generó una ola de críticas en los principales medios españoles.
Diarios y portales deportivos coincidieron en señalar la falta de ideas y profundidad ofensiva del conjunto español. Algunos medios describieron el resultado como un «desastre» y sostuvieron que el empate tuvo sabor a derrota, especialmente por las expectativas que rodean al equipo antes del torneo.
Las críticas también apuntaron al funcionamiento colectivo. Varias publicaciones remarcaron que España tardó demasiado en generar situaciones claras de gol y que nunca encontró el ritmo habitual de juego que la caracterizó en los últimos años. Incluso el ingreso de jugadores desequilibrantes en el tramo final no logró modificar el desarrollo del encuentro.
Otros medios advirtieron que el resultado complica el panorama de cara a los próximos compromisos de la fase de grupos. Aunque España sigue dependiendo de sí misma para avanzar, el rendimiento mostrado frente a Cabo Verde encendió las alarmas y abrió interrogantes sobre su verdadera condición de candidata al título.
Más allá del impacto del empate, la actuación de Cabo Verde también recibió reconocimiento por su solidez defensiva y disciplina táctica. El conjunto africano logró neutralizar a una de las selecciones más poderosas del campeonato y protagonizó una de las primeras sorpresas del Mundial 2026.



