La Comisión Europea advirtió que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales desafíos sociales y económicos de España. El organismo reclamó una reducción de la burocracia, más oferta habitacional y un fuerte impulso al alquiler social.
La advertencia forma parte de las recomendaciones económicas emitidas por Bruselas en el marco del Semestre Europeo 2026. Según la Comisión Europea, el incremento sostenido de los precios de compra y alquiler agrava los problemas de acceso a la vivienda y afecta especialmente a los hogares de menores ingresos, los jóvenes y otros grupos vulnerables.
Entre las principales medidas sugeridas, el organismo pidió agilizar los trámites administrativos y la concesión de licencias urbanísticas, además de facilitar la disponibilidad de suelo para nuevos desarrollos. También instó a eliminar los cuellos de botella burocráticos que frenan la construcción de viviendas en distintas regiones del país.
Bruselas recomendó además aprovechar viviendas vacías y reconvertir edificios no residenciales en nuevos espacios habitacionales para ampliar rápidamente la oferta disponible. La Comisión considera que estas medidas pueden contribuir a aliviar la presión sobre el mercado inmobiliario y mejorar el acceso a la vivienda.
El informe también pone el foco en el alquiler social, un segmento que en España se encuentra por debajo de la media europea. En ese sentido, reclamó ampliar el parque de viviendas asequibles, garantizar su función social y desarrollar nuevos mecanismos de financiación que permitan incrementar la oferta de manera sostenible. Para Bruselas, una respuesta decidida es clave para preservar la cohesión social y fortalecer la competitividad económica del país.



