En su tercer día en España, el Papa León XIV protagonizó una intensa agenda en Madrid que combinó encuentros institucionales, gestos pastorales y una multitudinaria celebración con miles de fieles.
La mañana comenzó con una reunión privada entre el Santo Padre y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en la Nunciatura Apostólica. Posteriormente, León XIV hizo historia al convertirse en el primer Papa en dirigirse conjuntamente a diputados y senadores de España. Ante los legisladores, defendió con firmeza la dignidad de toda vida humana y destacó el valor de la familia como fundamento de la sociedad.
Más tarde, durante su encuentro con los obispos españoles, el Pontífice los animó a fortalecer la comunión eclesial y a responder con valentía a los desafíos de una sociedad cada vez más secularizada. En su mensaje, señaló que muchas personas continúan buscando sentido, verdad y esperanza, e invitó a la Iglesia a acompañarlas proponiendo el encuentro con Jesucristo. La jornada también dejó espacio para la cercanía y el humor, con una comentada anécdota sobre la inteligencia artificial compartida durante el almuerzo con los prelados.
Por la tarde, León XIV mantuvo una reunión privada con víctimas de abusos cometidos en el ámbito eclesial, escuchando sus testimonios y propuestas para mejorar la respuesta de la Iglesia ante estos casos. Más tarde visitó la Catedral de la Almudena, donde concedió la Rosa de Oro a la patrona de Madrid, una de las más altas distinciones pontificias, en un gesto cargado de significado para los católicos españoles.
El día concluyó en el estadio Santiago Bernabéu, que reunió a cerca de 80.000 personas en una gran celebración diocesana. Entre cantos, testimonios y expresiones de fe, el ambiente tuvo un inconfundible sabor futbolero. Allí, el Papa alentó a los fieles a convertirse en una “Biblia abierta” para el mundo y a ofrecer un testimonio cristiano capaz de responder al hambre de justicia y verdad de la sociedad actual.



