Aunque el catolicismo ha perdido peso en España durante las últimas décadas, las nuevas generaciones muestran una tendencia diferente. Un estudio revela que aumentó significativamente la proporción de menores de 25 años que se declaran católicos.
La identificación con la religión católica ha experimentado una fuerte caída en España desde la década de 1980. Mientras hace cuatro décadas alrededor del 90% de la población se consideraba católica, actualmente esa cifra ronda el 50%, reflejando un proceso sostenido de secularización de la sociedad española.
Esta transformación también se observa en las celebraciones religiosas. Los matrimonios por la Iglesia han disminuido de forma notable en los últimos años: si hace una década y media representaban más del 40% de las bodas, hoy apenas alcanzan el 15% del total.
Sin embargo, entre los jóvenes se registra una evolución distinta. En 2023, cerca de un tercio de los menores de 25 años se definía como católico, mientras que actualmente esa proporción alcanza el 47%, lo que representa un crecimiento de 16 puntos porcentuales en apenas tres años.
El fenómeno coincide con una renovada visibilidad de la Iglesia católica en España y con el interés generado por la visita del papa León XIV. Aun así, las encuestas muestran que el entusiasmo por este acontecimiento sigue siendo limitado, ya que menos de una cuarta parte de los consultados afirmó tener un alto interés en la llegada del pontífice al país.



