En una entrevista con la emisora RTL, Philippe —quien gobernó junto a Macron entre 2017 y 2020— consideró que el país necesita “un nuevo impulso político con responsabilidad y rumbo claro”.
El dirigente planteó la posibilidad de nombrar un primer ministro de consenso que tenga como principal objetivo aprobar los presupuestos antes de llamar a los comicios. Aunque aclaró que no promueve una dimisión inmediata del mandatario, aseguró que esa decisión “honraría” al presidente y permitiría “reconectar con los ciudadanos y restaurar la confianza institucional”.
Distanciado del macronismo en los últimos años, Philippe criticó el “juego político” que paraliza al país, marcado por la falta de mayoría parlamentaria y las tensiones entre el gobierno y la oposición. A su juicio, Francia enfrenta un bloqueo que impide avanzar en reformas clave y que solo puede resolverse con un nuevo mandato legítimo.
La propuesta del exjefe de Gobierno se suma a los llamados de otros sectores moderados que reclaman una recomposición del liderazgo político francés. En un escenario de creciente descontento social, las palabras de Philippe reabren el debate sobre el futuro inmediato del macronismo y la necesidad de redefinir el rumbo del Ejecutivo.



