El nuevo plan contempla la creación de 183.000 viviendas asequibles en todo el país en los próximos cuatro años. Las medidas incluyen incentivos para promotores privados y fondos específicos para comunidades autónomas. Se priorizarán zonas urbanas con alta demanda.
Entre las iniciativas, se destaca una línea de créditos con tasas preferenciales para jóvenes menores de 35 años. También se ampliarán los subsidios al alquiler en áreas tensionadas. Las autoridades estiman que más de 500.000 personas podrán acceder a algún beneficio.
Desde el sector inmobiliario celebran el anuncio, aunque piden garantías jurídicas y agilidad en los trámites. Organizaciones sociales reclaman que se incluya una mayor proporción de vivienda pública. El Ejecutivo promete monitoreo continuo y revisión anual del plan.



