La escalada arancelaria impulsada por EE.UU. está redibujando el mapa del comercio global. En este contexto, Europa y América Latina se perfilan como socios naturales ante la búsqueda de nuevos mercados y alianzas.
En un encuentro empresarial en Sevilla, referentes del sector privado y funcionarios destacaron la necesidad de actuar con rapidez. Coincidieron en que las nuevas condiciones pueden traducirse en más inversiones y empleo si se aprovechan a tiempo.
“No hay que perder el tiempo llorando”, dijo uno de los oradores, en alusión al cambio en las reglas del juego global. Para los participantes, la clave está en unir esfuerzos y acelerar la firma de acuerdos que ya están en marcha.



