El expresidente cuestionó la política penitenciaria y defendió el legado de la unidad entre PP y PSOE en la lucha contra el terrorismo.
El expresidente del Gobierno José María Aznar aprovechó un acto de homenaje a Manuel Giménez, asesinado por ETA en 2001, para cargar contra los acuerdos del Ejecutivo con EH Bildu y cuestionar la actual política penitenciaria.
Durante su intervención, Aznar sostuvo que los beneficios concedidos a presos vinculados a la banda terrorista no pueden utilizarse como herramienta de negociación política. En ese sentido, advirtió que este tipo de decisiones afectan la arquitectura institucional construida en etapas anteriores para combatir a ETA.
El exlíder del Partido Popular también afirmó que la actual mayoría parlamentaria del Gobierno se sostiene en parte gracias al apoyo de Bildu, una formación cuya existencia vinculó al pasado de la organización terrorista. Además, criticó lo que considera un intento de modificar el relato histórico sobre el terrorismo en España.
Las declaraciones se dieron en el marco del 25º aniversario del asesinato de Manuel Giménez, dirigente del PP en Aragón, quien fue atacado en 2001. En el acto también participaron otros referentes políticos, que coincidieron en la necesidad de preservar la memoria de las víctimas y evitar una reinterpretación de los hechos.
En la misma línea, se remarcó la importancia de mantener el enfoque histórico sobre el accionar de ETA y reforzar su enseñanza en el ámbito educativo como parte de la formación democrática.



