El sector turístico español comenzó el año con resultados positivos, impulsado por la demanda y el buen desempeño del negocio hotelero. En el primer trimestre de 2026, el PIB turístico creció un 2,1% y las ventas del sector aumentaron un 4%.
El alojamiento fue una de las actividades más dinámicas, con subas del 4,2% en entornos urbanos y del 3,9% en destinos de costa. Este comportamiento consolidó la fortaleza del segmento hotelero frente a otras áreas como el transporte, que mostró un desempeño más débil.
El crecimiento del sector continúa apoyándose más en el valor que en el volumen. La demanda internacional incrementó los ingresos en un 8,5% y el gasto medio diario en un 4,4%, mientras que en el mercado interno crecieron las pernoctaciones en hoteles de mayor categoría.
En términos de empleo, el turismo alcanzó los 2,2 millones de afiliados en marzo, con más de 56.000 puestos adicionales respecto al año anterior. Además, la mayoría de los nuevos empleos fueron indefinidos, lo que refleja una mejora en la calidad laboral.
Si bien el contexto internacional introduce cierta incertidumbre, las perspectivas para el segundo trimestre se mantienen favorables, con expectativas de crecimiento en las ventas y un buen desempeño previsto para el segmento vacacional.



