José Luis Ábalos afronta un nuevo revés judicial tras quedarse, de nuevo, sin abogado defensor. El exfiscal Carlos Bautista ha renunciado a representarle por el impago de los honorarios acordados, según han confirmado fuentes jurídicas, apenas una semana antes de que el Tribunal Supremo revise su situación de prisión provisional.
Bautista asumió la defensa del exministro el pasado mes de octubre, después de que Ábalos rompiera con su anterior letrado alegando “diferencias irreconducibles”. El bufete en el que trabaja el exfiscal había dado un ultimátum que expiró el 31 de diciembre, tras el cual decidió abandonar definitivamente el caso.
La renuncia se produce en un momento especialmente delicado para Ábalos, investigado por el presunto cobro de comisiones a cambio de adjudicaciones públicas y a las puertas de su primer juicio por corrupción. Además, el exministro deberá afrontar los próximos trámites judiciales sin una defensa claramente definida.
Carlos Bautista cuenta con una extensa trayectoria en la Audiencia Nacional, donde ejerció durante más de treinta años como fiscal en causas de gran relevancia. Su salida deja a Ábalos en una situación de incertidumbre jurídica, en un contexto de fuerte presión política y mediática.



