La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos ha vuelto a autorizar a IQOS como producto de riesgo modificado (MRTP), una decisión excepcional que lo consolida como el único dispositivo de tabaco calentado con permiso explícito para comunicar una menor exposición a sustancias nocivas frente al cigarrillo convencional.
En su resolución, la agencia concluye que los estudios científicos demuestran que cambiar completamente de los cigarrillos tradicionales al sistema IQOS reduce de forma significativa la exposición del organismo a sustancias químicas dañinas o potencialmente dañinas. Además, la FDA sostiene que, incluso sin contar aún con estudios epidemiológicos a largo plazo, la evidencia disponible permite considerar razonablemente probable una reducción medible de la morbilidad o mortalidad entre los consumidores que realizan una sustitución completa.
La reautorización alcanza a distintos dispositivos del sistema IQOS y mantiene vigente la posibilidad de informar a fumadores adultos sobre las diferencias en la exposición química frente al cigarrillo. En la práctica, esto consolida a IQOS como el único producto de tabaco calentado que cuenta con permiso explícito del regulador estadounidense para comunicar este tipo de mensajes, bajo condiciones estrictas de control y supervisión.
Más allá del mercado estadounidense, la decisión tiene implicaciones en el debate regulatorio internacional. En España, donde el tabaco calentado representa todavía una porción minoritaria del mercado total —en torno al 3,5 %—, el cigarrillo convencional sigue concentrando más del 80 % del consumo. Este escenario abre margen para una posible transición de fumadores adultos hacia alternativas sin combustión, siempre que el marco normativo acompañe con una diferenciación clara basada en el perfil de riesgo.
La cuestión también adquiere relevancia desde el punto de vista económico y territorial. En regiones como Extremadura, que concentra cerca del 98 % de la producción de hoja de tabaco en España, ya se cultivan variedades destinadas a productos de tabaco calentado bajo estándares de alta calidad. Este vínculo posiciona al sector como un actor clave en la adaptación de una industria tradicional ante el descenso estructural del consumo de cigarrillos.
La experiencia internacional aporta referencias sobre el impacto de estas alternativas. En Japón, la introducción del tabaco calentado ha coincidido con una caída acelerada en las ventas de cigarrillos, que se han reducido aproximadamente a la mitad en pocos años. En Italia, por su parte, el crecimiento sostenido de estos productos ha ido acompañado de un descenso continuo del consumo de cigarrillos tradicionales, hasta el punto de que algunos analistas proyectan su desaparición práctica en la próxima década si la tendencia se mantiene.
En este contexto, la renovación del estatus MRTP para IQOS por parte de la FDA no solo valida una línea de desarrollo basada en la evidencia científica, sino que también refuerza un modelo regulatorio que distingue entre productos según su impacto potencial en la salud pública.



