Las pruebas comenzaron hoy en casi todas las comunidades autónomas, con excepción de Cataluña y Canarias, que las celebrarán en fechas distintas. A pesar de los nervios habituales, muchos estudiantes se mostraban más preocupados por la falta de homogeneidad en los exámenes, una reclamación que gana fuerza cada año. “No es justo que dependiendo de dónde vivas el examen sea diferente”, comentaba esta mañana una alumna a las puertas de un instituto en Madrid.
El nuevo enfoque de la PAU busca valorar, además del conocimiento teórico, la capacidad de razonamiento y análisis del alumnado. Esta novedad forma parte del modelo educativo impulsado por el Ministerio de Educación, que pretende adaptarse a las exigencias de la educación superior europea. Sin embargo, la aplicación desigual entre comunidades autónomas ha vuelto a generar críticas por parte del alumnado y parte del profesorado.
Las organizaciones estudiantiles han aprovechado el inicio de las pruebas para volver a exigir una Selectividad común en toda España. Reclaman que el acceso a la universidad no dependa del lugar de residencia, sino del mérito y la preparación. Mientras tanto, los exámenes seguirán desarrollándose hasta el viernes en la mayoría del país, y en otras regiones se extenderán hasta mediados de junio.



