El fondista noruego volvió a demostrar por qué es la gran referencia del esquí de fondo mundial al dominar de principio a fin la final del sprint en estilo clásico. Klaebo encabezó la carrera desde los primeros metros y cruzó la meta con un tiempo de 3:39.74, sin dar opción a sus rivales.
El triunfo llegó apenas dos días después de proclamarse campeón olímpico en el esquiatlón masculino, confirmando su excelente estado de forma en Milán-Cortina. Antes de la final, Klaebo ya había marcado los mejores registros tanto en la clasificación como en cuartos y semifinales.
Con solo 29 años, el noruego suma ya siete oros olímpicos en tres Juegos, además de quince títulos mundiales y 107 victorias en la Copa del Mundo, cuya general ha conquistado en cinco ocasiones. Un palmarés que lo sitúa como el esquiador de fondo en activo más laureado.
La participación española tuvo presencia en las rondas finales, con Jaume Pueyo y Bernat Sellés alcanzando los cuartos de final, aunque sin opciones de avanzar. Marc Colell, por su parte, no logró superar el corte inicial de los treinta mejores.



