Simeone explicó que el comentario captado por las cámaras durante el partido no fue adecuado y que no debió situarse en ese lugar. En su intervención, dejó claro que aceptaba el error y que consideraba necesario expresarlo públicamente, tanto hacia el presidente del Real Madrid como hacia el jugador brasileño.
El episodio se hizo visible a través de un vídeo difundido durante la retransmisión televisiva, en el que se observaba al técnico dirigiéndose a Vinicius con una frase que generó una amplia repercusión mediática. Las imágenes provocaron debate tanto en el ámbito deportivo como fuera de él.
Posteriormente, Simeone matizó que se trataba de unas disculpas y no de una petición de perdón en términos formales, evitando profundizar más en la polémica. El entrenador optó por cerrar el asunto sin añadir nuevos comentarios, centrando el foco en el trabajo diario del equipo.



