Italia decidió prolongar durante otros 15 días los controles temporales en sus fronteras con España y otros países del espacio Schengen. La medida responde a motivos de seguridad y permanecerá vigente hasta mediados de octubre.
Los controles fueron restablecidos inicialmente en septiembre y se aplican en determinados pasos fronterizos. Aunque los países pertenecen al espacio Schengen, que permite la libre circulación entre sus miembros, los Estados pueden reintroducir controles internos de manera excepcional cuando consideran que existe una amenaza para la seguridad.
La decisión italiana alcanza a las fronteras terrestres con España, Francia, Austria y Eslovenia. También se mantienen controles en determinados puntos de ingreso vinculados con otros países europeos, dentro del marco de las medidas temporales autorizadas por las normas comunitarias.
Las autoridades italianas justificaron la extensión por razones relacionadas con la seguridad y la prevención de posibles amenazas. Los controles no implican un cierre de las fronteras, pero los viajeros pueden ser sometidos a verificaciones de identidad y documentación durante sus desplazamientos.
La medida se produce en un contexto en el que distintos países europeos reforzaron sus controles fronterizos por motivos de seguridad y migración. Italia deberá evaluar nuevamente la situación antes del vencimiento del nuevo período y determinar si corresponde levantar las medidas o solicitar una nueva extensión.



