Maricarmen, de 87 años, fue desalojada este miércoles del departamento del barrio de Retiro, en Madrid, donde vivía desde 1956. El procedimiento se concretó después de cuatro intentos y pese a la concentración de cientos de personas que buscaban impedir el desahucio. La mujer salió del edificio en camilla y fue trasladada a un hospital.
El conflicto comenzó después de que la propiedad del inmueble pasara a manos de Urbagestión Desarrollo e Inversiones. La empresa elevó el alquiler que pagaba Maricarmen de 500 a 1.650 euros mensuales, una suma que superaba su pensión y que la mujer no podía afrontar. El contrato de renta antigua se remontaba a 1956.
Antes del desalojo, una donante anónima se ofreció a pagar la diferencia entre el alquiler y la pensión de Maricarmen, además de asumir la deuda acumulada. La propuesta buscaba que la mujer pudiera permanecer en la vivienda, pero la empresa propietaria no aceptó el ofrecimiento ni las alternativas de negociación planteadas.
El caso había generado movilizaciones de vecinos, organizaciones de inquilinos y figuras públicas. Durante la madrugada previa al desalojo, cientos de personas se concentraron frente al edificio para intentar frenar el procedimiento, mientras la Policía desplegó un operativo en la zona.
El desahucio finalmente se ejecutó durante la mañana del 23 de septiembre. Maricarmen, que tiene movilidad reducida y una discapacidad reconocida del 50%, fue retirada de la vivienda en una camilla y trasladada al hospital Gregorio Marañón. Su situación había motivado además pedidos de organismos y autoridades para encontrar una alternativa habitacional antes de concretar el desalojo.



