El futuro de los menores migrantes no acompañados que permanecen en Ceuta continúa sin una definición única. España analiza la reagrupación familiar con Marruecos y el traslado a la península de quienes permanezcan bajo protección española.
Tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta a finales de julio, las autoridades comenzaron a identificar y registrar a los menores que ingresaron sin acompañantes. El Gobierno estima que entre 500 y 700 continúan en las calles, mientras organizaciones que trabajan en la ciudad sostienen que la cifra podría ser superior.
La Ley de Extranjería establece que, cuando un menor extranjero no acompañado es identificado, debe quedar bajo la protección de las autoridades competentes. Antes de cualquier eventual retorno se debe analizar su situación individual y determinar si existe la posibilidad de reunificación familiar, teniendo en cuenta el interés superior del menor.
España también contempla trasladar a la península a aquellos menores que no puedan ser reagrupados con sus familias. El mecanismo de distribución entre comunidades autónomas fue establecido para situaciones excepcionales y busca aliviar la presión sobre los sistemas de protección de territorios como Ceuta, que actualmente supera ampliamente su capacidad habitual.
El Gobierno marroquí manifestó su disposición a recibir a menores de su nacionalidad y la Unión Europea reclama avanzar con los retornos de las personas que permanezcan irregularmente en Ceuta. Sin embargo, la Comisión Europea también recordó que debe garantizarse la protección de los menores vulnerables. El proceso dependerá de cada expediente y de la coordinación entre España, Marruecos y las autoridades de protección infantil.



