El presidente estadounidense, Donald Trump, aprovechó su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos para lanzar duras críticas contra Europa, a la que acusó de no avanzar en la dirección adecuada. Ante líderes políticos y empresariales, el mandatario instó a los países europeos a corregir su rumbo para evitar un declive compartido.
Trump sostuvo que el futuro de Europa está directamente vinculado al de Estados Unidos y advirtió de que, si su país cae, los europeos lo harán con él. Por el contrario, aseguró que un avance estadounidense marcaría el camino a seguir por Europa, en un intento de reforzar la idea de intereses comunes a ambos lados del Atlántico.
Durante su discurso, el presidente cargó contra lo que denominó la “sabiduría convencional” que, a su juicio, ha dominado tanto en Estados Unidos como en Europa. Señaló como errores el aumento del gasto público, la inmigración sin control y la dependencia de importaciones extranjeras, factores que considera perjudiciales para el crecimiento económico.
Trump también cuestionó las políticas europeas en materia de energías renovables y criticó el bajo nivel de gasto en defensa de varios países de la OTAN. Aunque afirmó que la única manera de lograr resultados en la alianza es mediante una presión contundente, aseguró que no recurrirá a ese enfoque, pese a las crecientes discrepancias con sus socios europeos.



