El rey Felipe VI intervino este miércoles en el Parlamento Europeo para conmemorar las cuatro décadas de pertenencia de España y Portugal al proyecto comunitario. En su discurso, el monarca realizó una firme defensa de la Unión Europea como espacio político sustentado en el respeto a las normas, el diálogo y la cooperación entre Estados.
Sin aludir de forma directa a la crisis abierta por las presiones anexionistas del presidente estadounidense, Donald Trump, Felipe VI subrayó que Europa no puede aceptar ni avalar planteamientos geopolíticos propios de tiempos pasados. A su juicio, la UE debe mantenerse fiel a los principios que han guiado su construcción y que han permitido garantizar décadas de estabilidad y prosperidad.
El jefe del Estado destacó el valor de la integración europea como una herramienta esencial para la resolución pacífica de conflictos. En este sentido, recalcó que la Unión debe seguir apostando por soluciones basadas en normas compartidas y en el entendimiento mutuo frente a la imposición de la fuerza o la lógica de los bloques.
La visita del monarca a la Eurocámara se produce en un momento de especial tensión internacional y sirve, según fuentes parlamentarias, para reforzar el compromiso de España con el proyecto europeo. El aniversario de la adhesión se presenta así como una oportunidad para reivindicar el papel de la UE en un contexto global cada vez más incierto.



