El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, lanzó una dura advertencia a Estados Unidos al asegurar que no habrá ningún tipo de entendimiento ni negociación si se mantiene una política de “coerción” o “intimidación” contra la isla. El mandatario subrayó que Cuba está abierta al diálogo, pero únicamente sobre la base del respeto mutuo y la igualdad entre ambos países.
Durante un discurso pronunciado en la Tribuna Antiimperialista de La Habana, Díaz-Canel fue tajante al afirmar que Cuba no hará concesiones políticas ni aceptará imposiciones externas como condición para mejorar las relaciones bilaterales. “No hay rendición ni claudicación posible”, remarcó ante miles de personas y altos cargos del Gobierno y del Partido Comunista.
El jefe de Estado aseguró que Cuba “no amenaza ni desafía”, aunque advirtió que el país se defenderá con firmeza si es agredido. En ese sentido, apeló a la historia de resistencia del pueblo cubano y afirmó que las presiones actuales recuerdan a las de anteriores administraciones estadounidenses.
Díaz-Canel también vinculó el actual escenario internacional con una escalada de tensiones en la región y llamó a reforzar la unidad interna como principal herramienta frente a las amenazas externas. “La unidad es el arma más poderosa”, sostuvo, en un mensaje que apunta tanto al plano interno como al internacional.



