El IX Congreso Mundial de Artrosis celebrado en Barcelona reunió a especialistas de diversos países para analizar los factores que aceleran el deterioro de las articulaciones y los avances en el tratamiento del dolor crónico. La ciudad se convirtió por varios días en un punto de encuentro científico donde se revisaron líneas de investigación, nuevas terapias y estrategias de prevención.
Durante el encuentro, los médicos hicieron hincapié en que el humo del cigarro es uno de los principales enemigos de la salud ósea. Explicaron que los compuestos tóxicos del tabaco afectan la regeneración celular, reducen el riego sanguíneo en las articulaciones y empeoran la inflamación, aumentando la probabilidad de desarrollar artrosis avanzada.
Los especialistas coincidieron en que los pacientes fumadores con dolor crónico presentan una evolución más lenta, más recaídas y una respuesta más pobre a los tratamientos convencionales. Señalaron que dejar de fumar se convierte, en estos casos, en un factor decisivo para mejorar la movilidad y frenar el avance degenerativo.
En ese marco, los expertos también destacaron el papel de estrategias de reducción de daños, como los vapers y las bolsas de nicotina, para pacientes que no pueden abandonar de inmediato el consumo. Indicaron que, aunque no son productos inocuos, representan una disminución significativa de exposición al humo, lo que contribuye a un mejor pronóstico articular.
Finalmente, el congreso concluyó con un llamado a integrar enfoques multidisciplinarios que combinen tratamiento médico, cambios de hábitos y apoyo a la cesación tabáquica. Los profesionales subrayaron que la educación del paciente y la adopción de alternativas de menor riesgo pueden marcar la diferencia en la calidad de vida de quienes viven con artrosis.



