El bocata premiado se llama “Bocadillo de Chipirones con Guiso de Morcilla y Calamar” y cuesta 12,50 euros. Lleva chipirones rebozados, una base de guiso y alioli casero con lima. Encima, una lámina de papada ibérica. Una combinación potente y muy madrileña.
Pistola abrió en 2024 con la idea de hacer bocadillos gourmet accesibles. Su nombre es un guiño a las panaderías de antaño. El local es pequeño, pero muy concurrido, y se puede comer allí o pedir para llevar.
El creador de la carta es José Fuentes, también chef de Kulto. Cada bocadillo parte de una receta tradicional, como el de chicharrones o el de cecina. Todos tienen ese toque de autor que los hace únicos.
Además de ser el mejor de Madrid, hubo otras dos recetas destacadas en la ciudad. Una es el Don Pancho de Döggo, y otra, el clásico sándwich de oreja de La Casa de los Minutejos, en Carabanchel.
Fuente: Infobae



