La aplicación de la denominada Ley de Nietos impulsó un fuerte crecimiento del número de españoles residentes en el extranjero. El aumento de las nacionalizaciones amplía el censo exterior y vuelve a poner el tema en el centro del debate político.
La Ley de Memoria Democrática, conocida popularmente como Ley de Nietos, permitió que hijos y nietos de españoles exiliados o emigrados accedieran a la nacionalidad española sin necesidad de residir en el país. Aunque el plazo para presentar nuevas solicitudes finalizó en octubre de 2025, miles de expedientes continúan en proceso de resolución.
De acuerdo con datos oficiales, más de dos millones de personas iniciaron el trámite y cientos de miles ya obtuvieron la nacionalidad. Una vez inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), estos nuevos ciudadanos adquieren el derecho a votar en las elecciones españolas desde el exterior.
El crecimiento del padrón de españoles en el extranjero generó un intenso debate político. Dirigentes del Partido Popular y Vox cuestionaron el impacto electoral de la medida y acusaron al Gobierno de favorecer una ampliación del censo, mientras que especialistas y el Ejecutivo rechazan que exista evidencia de un beneficio electoral automático, debido al bajo nivel histórico de participación del voto exterior.
Argentina concentra una de las mayores cantidades de solicitudes de nacionalidad española, lo que incrementó la demanda en los consulados y reforzó el crecimiento del censo exterior. Las autoridades continúan procesando los expedientes presentados dentro del plazo establecido, por lo que el número de nuevos ciudadanos españoles seguirá aumentando en los próximos meses.



