La declaración de la renta correspondiente al ejercicio fiscal de 2025 comenzará el próximo 8 de abril de 2026, fecha desde la que los contribuyentes podrán presentar sus datos exclusivamente a través de internet. La Agencia Tributaria activará progresivamente otras modalidades, como la atención telefónica con cita previa, que estará disponible a partir del mes de mayo.
Están obligados a presentar la declaración quienes hayan percibido más de 22.000 euros brutos anuales procedentes de un solo pagador. También deberán hacerlo aquellos contribuyentes con dos o más pagadores si sus ingresos superan los 15.876 euros anuales y la suma del segundo y restantes pagadores excede los 2.500 euros.
Por el contrario, no tendrán obligación de declarar quienes no superen esos umbrales o se encuentren en determinados supuestos. Entre ellos se incluyen los contribuyentes con rendimientos del capital mobiliario y ganancias patrimoniales inferiores a 1.600 euros anuales, así como quienes perciban rentas inmobiliarias imputadas u otras ayudas públicas por debajo de los 1.000 euros al año.
La campaña de este año incorpora además varias novedades relevantes, como un mayor control sobre desajustes entre nivel de vida y rentas declaradas, la eliminación del límite mínimo para informar sobre pagos con tarjeta y la exención de presentar la declaración para los perceptores de determinadas prestaciones por desempleo. En cualquier caso, aunque no exista obligación, puede resultar beneficioso presentar la declaración si se tiene derecho a devolución.



